LRRespondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré será en…
Haz clic aquí Cuando todo se desmorona: Encontrando luz en la cueva Texto Clave: Salmo 34:1-22Versículo central: «Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu.» (Salmo 34:18) 1. Introducción: El choque…
Reflexión Devocional: Conocido, Diseñado y Capaz Título: Dios no llama a los capacitados, capacita a los llamados Tu identidad precede a tu nacimiento: Antes de que tuvieras un nombre en la tierra, ya tenías un propósito en los cielos.…
Hay manos que no se ven, pero se sienten en todo lo que existe. No es necesario moldear tus recursos humanos, también puedes crear una palabra misma y un entorno natural debido a la naturaleza humana del universo. En…
En medio de la tempestad En medio de los vientos y tempestades, ¿dónde podré yo cubrirme? Hay momentos en la vida en los que los vientos soplan con fuerza, las olas parecen levantarse por encima de nuestras fuerzas y…
La vida cristiana muchas veces se siente como un largo viaje a través de paisajes hermosos, pero también de caminos desafiantes. En este episodio, inspirados en Hebreos 12:1, queremos recordarte la importancia de ‘correr con paciencia la carrera que tenemos por delante’. A veces nos dejamos llevar por la prisa, el agotamiento o la constante tentación de compararnos con los demás, olvidando que Dios ha trazado una ruta única y perfecta para cada uno de nosotros. Como nos muestra este hermoso amanecer, avanzar con fe no se trata de competir con el resto, sino de mantener los ojos fijos en la meta, disfrutando del proceso y respetando el proceso propio. Recuerda siempre: es tu carrera y es tu ritmo, sostenido por la gracia de Aquel que te da las fuerzas para continuar cada mañana. ¡Acompáñanos a reflexionar sobre cómo avanzar firmes y con paz en el camino del Señor!
La vida cristiana muchas veces se siente como un largo viaje a través de paisajes hermosos, pero también de caminos desafiantes. En este episodio, inspirados en Hebreos 12:1, queremos recordarte la importancia de ‘correr con paciencia la carrera que tenemos por delante’. A veces nos dejamos llevar por la prisa, el agotamiento o la constante tentación de compararnos con los demás, olvidando que Dios ha trazado una ruta única y perfecta para cada uno de nosotros. Como nos muestra este hermoso amanecer, avanzar con fe no se trata de competir con el resto, sino de mantener los ojos fijos en la meta, disfrutando del proceso y respetando el proceso propio. Recuerda siempre: es tu carrera y es tu ritmo, sostenido por la gracia de Aquel que te da las fuerzas para continuar cada mañana. ¡Acompáñanos a reflexionar sobre cómo avanzar firmes y con paz en el camino del Señor!
A veces nos encerramos tanto en el ruido de nuestras propias batallas que nos olvidamos de mirar hacia arriba. Intentamos resolverlo todo con nuestras fuerzas, cargando con el peso del mañana, la ansiedad del presente y la sombra del…
Hay momentos en el camino de la fe donde el suelo debajo de nosotros parece ceder. Miras a tu alrededor, ves la prosperidad de quienes viven al margen de Dios, la aparente paz de quienes no buscan su presencia,…
«Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.» — Jeremías 33:3 Hay días en los que el peso del silencio se vuelve demasiado ruidoso. Días en los que nos…
La vida cristiana muchas veces se siente como un largo viaje a través de paisajes hermosos, pero también de caminos desafiantes. En este episodio, inspirados en Hebreos 12:1, queremos recordarte la importancia de ‘correr con paciencia la carrera que tenemos por delante’. A veces nos dejamos llevar por la prisa, el agotamiento o la constante tentación de compararnos con los demás, olvidando que Dios ha trazado una ruta única y perfecta para cada uno de nosotros. Como nos muestra este hermoso amanecer, avanzar con fe no se trata de competir con el resto, sino de mantener los ojos fijos en la meta, disfrutando del proceso y respetando el proceso propio. Recuerda siempre: es tu carrera y es tu ritmo, sostenido por la gracia de Aquel que te da las fuerzas para continuar cada mañana. ¡Acompáñanos a reflexionar sobre cómo avanzar firmes y con paz en el camino del Señor!

